Nostoros, como estudiantes de la UNAM, buscamos espacios de acercamiento con esta realidad que vive el campo mexicano con el fin de aplicar nuestros conocimientos para generar alternativas que logren dar solución a este problema que aumenta cada vez más.
Sabemos que muchos sectoes de nuestra economía son abandonados porque no existe un plan de desarrollo o reforma i ntegral que contribuya con el progreso de estas regiones, especialmente señalamos al sector agrícola que ha sido el más relegado y donde el gobierno no sólo ha dirigido un vergonzoso debacle, sino que, además, por falta de subsidios al campo, obliga a los mismos agricultores a despojarse de sus tierras para formar parte de un flujo migratorio constante.
Nuestro país oculpa el quinto lugar en la producción de café, y el primero en la producción de café orgánico. Por esta razón hemos decidido llevar acabo una labor determinada sobre la difusión y comercialización de la calidad de este producto mexicano, así como impulsar una cultura de consumo de café orgánico nacional.
En nuestra formación como economistas nos hemos dado cuenta de la importancia que tiene el acercamiento con el sector agrícola, en sete caso hemos comenzado con un producto que se encuentra en el segundo lugar de importancia en el mercado internacional, solamente atrás del petróleo. En el mundo, el café se encuentra dentro de los diez productos con mayor valor.
Durante años las exportaciones del café han generado en México divisas por alrededor de 700 millones de dólares anuales, pero, para la mayoría de los productores, con jornaleo fuera de la huerta (40 jornales al año) y muy pocos apoyos gubernamentales, una familia cafetalera con un predio de dos hectáreas puede tener ingresos equivalentes a un salario mínimo diario.
La situación que vive la región otomí-tepehua, además de estar entre las regiones más pobres de México y la más pobre en todo el Estado de Hidalgo, los cafeticultores no desean más cultivar cafetales porque intermediarios ("coyotes") les han pagado hasta menos de un peso el kilogramo de su producto, aún a sabiendas de que el café en esta zona es de estricta altura porque se cultiva a una altura aproximada de 1,600 metros sobre el nivel del mar.
El objetivo de este proyecto es sobre todo la organización en ésta región, para que sean ellos únicamente los que distribuyan el café sin intermediarios, construir una red de organización con otras comunidades y contribuir a mejorar sus condiciones de vida realizando trabajo comunitario.
ESTUDIANTES DE LA FACULTAD DE ECONOMÍA, UNAM
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